Pedida de mano
Mariachi para pedida de mano en Lima
Es el único show donde el trabajo importante ocurre antes de la primera nota: en dónde esperamos y quién nos avisa.
Una pedida de mano con mariachi en Lima cuesta desde S/ 200 por 30 minutos, que es lo que suele bastar: la sorpresa se juega en los primeros cinco. Tocamos 100% en vivo y la canción se elige antes, nunca en el momento.
Lo que nos diferencia aquí no es el repertorio, es el guion: acordamos contigo un punto de espera fuera de su vista y una señal por WhatsApp. No tocamos el timbre, no preguntamos nada al llegar y no nos asomamos. Aseguras la fecha con S/ 20.
Antes que nada
Lo que arruina una pedida de mano
Casi nunca falla la música. Falla la logística, y siempre por las mismas tres razones.
Los tres errores que hemos visto de cerca
- Estacionar frente a la casa. Un carro con cuatro señores de traje de charro no pasa desapercibido. Nos quedamos a media cuadra o a la vuelta, aunque haya que caminar con el guitarrón.
- Llegar antes de tiempo y esperar en la puerta. Veinte minutos de mariachi parado en la vereda es una sorpresa contada por los vecinos antes de empezar. Esperamos dentro del carro.
- No acordar quién avisa. Si no hay una señal clara, alguien termina llamando en voz alta desde la ventana. La señal es un mensaje de una palabra, desde tu teléfono o el de un cómplice.
Ninguno de los tres es culpa del cliente: nadie organiza una pedida de mano todas las semanas. Por eso preferimos poner el guion por escrito antes del día, en lugar de improvisarlo por WhatsApp esa misma tarde.
Minuto a minuto
El guion de la sorpresa
Así se coordina una pedida con nosotros. Los tiempos son referenciales y se ajustan a tu plan, pero el orden no cambia.
- −45 min
- Salimos hacia la zona con margen de sobra. Llegamos al distrito, no a la dirección. Si el tráfico de Lima se pone en contra, prefieres saberlo con cuarenta minutos y no con cinco.
- −20 min
- Estamos en el punto de espera acordado, fuera de su vista. Afinamos ahí, dentro del carro o a media cuadra. Desde este momento no nos movemos hasta tu señal.
- −5 min
- Tú la llevas al lugar exacto donde quieres que pase. Ya sabemos cuál es porque nos lo describiste antes: la terraza, la puerta, el jardín, la mesa del fondo.
- Señal
- Mandas el mensaje acordado. Una palabra basta. De ahí a la primera nota pasan dos o tres minutos, lo que toma bajar y acomodarnos.
- +0 min
- Entramos tocando. Nunca hablando, nunca preguntando por nadie. La primera canción es la que elegiste tú, la que ella va a reconocer desde la primera nota.
- +8 min
- Paramos. Este es el momento del anillo y no es nuestro: bajamos el volumen o cortamos del todo, según lo que hayas pedido. Nadie necesita trompeta encima de esa pregunta.
- +10 min
- Retomamos con la canción de celebración. Aquí ya cambia todo el ambiente y normalmente sale gente de las casas vecinas. Ese es el momento que sale en el video.
- +30 min
- Cerramos, saludamos y nos vamos. Si quieres que nos quedemos más, se coordina antes, no ahí mismo.
Dónde
En casa o en restaurante
Los dos escenarios funcionan. Cambia quién tiene el control de la sorpresa.
Tú controlas todo
No dependes del permiso de nadie ni de un horario ajeno. Puedes elegir la hora exacta, tener a la familia escondida y decidir cuánto dura. Es la opción que menos cosas puede romper.
Si es en un departamento, avisa a los vecinos de al lado o hazlo antes de las once de la noche. Para espacios cerrados solemos recomendar el formato de 3 integrantes: cuatro músicos con trompeta en una sala es demasiado volumen para una pregunta que se hace en voz baja.
El permiso va primero
Pregunta con días de anticipación y de forma explícita: si aceptan música en vivo, cuántas personas pueden entrar y hasta qué hora. Reservar mesa no es lo mismo que tener permiso, y ese malentendido es el que más veces hemos visto.
Si el local dice que no, hay una salida que funciona igual de bien: hacerlo en la puerta cuando salen de cenar. La sorpresa es la misma y no dependes de nadie.
Cuánto cuesta
Precio de un mariachi para pedida de mano
Desde S/ 200 por 30 minutos con el formato de 3 integrantes, disponible de lunes a viernes. Para una pedida íntima, en casa o en un departamento, ese es el formato que solemos recomendar aunque no sea el más caro.
El grupo completo —cuarteto con trompeta, vihuela, guitarrón y voz femenina y masculina— va de S/ 250 a S/ 320 con movilidad incluida, y es el que conviene si la pedida es al aire libre o con la familia reunida. Ver el detalle de tarifas.
El guion, el punto de espera y la coordinación de la señal no se cobran aparte: van dentro del show. Si después de la pedida quieres que el grupo se quede para la celebración, se coordina antes y se cotiza como tiempo adicional.
Preguntas frecuentes
Dudas sobre la pedida
Con una señal y un punto de espera. Antes del día acordamos dos cosas: dónde nos quedamos hasta el momento —siempre fuera de la vista de ella, aunque eso signifique una cuadra más lejos— y quién nos avisa. Ese aviso es un mensaje de WhatsApp de una sola palabra desde tu teléfono o el de un cómplice; no llamamos nosotros ni preguntamos nada por el camino. Desde que mandas la señal hasta que sonamos pasan entre dos y tres minutos, que es lo que toma bajar del carro y acomodarnos. Con eso alcanza para que puedas llevarla al sitio exacto. Lo que nunca hacemos es tocar el timbre ni asomarnos a preguntar si ya es hora.
Lo mismo que cualquier show nuestro: entre S/ 200 y S/ 320 según formato y duración. Para una pedida, treinta minutos casi siempre son suficientes —la sorpresa se juega en los primeros cinco— y ese es el show más económico. De lunes a viernes el formato de 3 integrantes está en promoción a S/ 200, y para una pedida en casa o en un departamento ese formato suele funcionar mejor que el grupo completo, porque el momento es íntimo y cuatro músicos con trompeta en una sala es mucho ruido para una pregunta que se hace en voz baja. Si la pedida es al aire libre o con familia reunida, ahí sí conviene el cuarteto completo. La fecha se asegura con S/ 20 y el detalle está en la página de precios.
La de ellos dos, si existe. Si no existe una canción propia, las que mejor funcionan son las que hablan de quedarse y no de despedirse: «Si nos dejan», «Para siempre», «Hermoso cariño», «La mejor de todas». Un consejo que damos siempre: elige una canción que ella conozca. En una pedida no se trata de descubrir música nueva, se trata de que reconozca la primera nota y entienda de inmediato lo que está pasando. También conviene decidir antes cuál suena en el momento exacto del anillo, porque esa es la que va a quedar en el video que van a ver mil veces. Puedes armar tu lista en la página de repertorio y enviárnosla por WhatsApp.
Sí, pero el permiso hay que pedirlo con días de anticipación y de forma explícita: no basta con reservar mesa. Pregunta al restaurante si aceptan música en vivo, cuántas personas pueden entrar y hasta qué hora. Muchos locales en Lima lo permiten e incluso ayudan a coordinar el momento; otros no dejan por el ruido a las mesas vecinas y unos pocos cobran un derecho. Si el local dice que no, la alternativa que mejor funciona es hacerlo en la puerta cuando salen de cenar: la sorpresa es la misma y no dependes de nadie. Dinos el nombre del restaurante cuando escribas y te decimos cómo plantear la pregunta.
Otras ocasiones
También tocamos en
- Serenatas a domicilio
- Bodas y matrimonios
- Aniversarios de bodas
- Cumpleaños
- Misas y aniversarios luctuosos
Vamos a toda Lima Metropolitana. En Lima Norte llegamos más rápido porque la base del grupo está en San Martín de Porres.
¿Ya sabes qué día se lo vas a pedir?
Cuéntanos la fecha, el lugar y cómo imaginas el momento — armamos el guion contigo.
Coordinar la sorpresa